miércoles, 25 de enero de 2012

Satelite Simon Bolivar

Venezuela por primera vez incursiona de forma activa en la tecnología satelital, y lo hace como política pública con fines pacíficos y al servicio de los venezolanos.

Luego de un período de análisis, estudios y negociación, nuestro país concreta este martes 01 de noviembre la firma del contrato para el desarrollo del Proyecto sobre el Uso Pacífico del espacio, entre el Gobierno de la República Popular China y la República Bolivariana de Venezuela, con la presencia del Presidente de la República, Hugo Rafael Chavez Frías. Este proyecto de ocupación del espacio suprayacente, se inicia a través de la adquisición de un satélite que será lanzado en el año 2008 desde China, país que participa en el proyecto como proveedor y generador de transferencia tecnológica satelital, respetando la total armonía de Venezuela.


El satélite Simón Bolívar, proyecto impulsado y coordinado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, contempla cubrir todas aquellas necesidades nacionales que tienen que ver con telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de mensajes por Internet, sobre todo en aquellos lugares que por poca densidad poblacional no se han desarrollado las empresas de telecomunicaciones comerciales. Igualmente, pretende consolidar los programas y proyectos ejecutados por el Estado, garantizando llegar a los lugares más remotos, colocando en esos lugares puntos de conexión con el satélite, de tal manera que se garantice en tiempo real educación, diagnóstico e información a esa población que quizás no tenga acceso a ningún medio de comunicación y formación.

El Satélite Simón Bolívar es la puesta en marcha de un proceso de transformación que nos llevará a otros niveles de manejo de la información y permitirá hacer de los procesos de integración una herramienta verdadera. Es un proyecto venezolano para la humanidad. 

 
  
Beneficios para los venezolanos
 

En una primera fase, la puesta en órbita del satélite será, por una parte un gran paso hacia la soberanía del país en las telecomunicaciones, puesto que nos dará una seguridad absoluta en el tráfico de las comunicaciones que el Estado requiere.

Colocando el satélite venezolano en el espacio ultraterrestre de la nación, ningún país podrá tener control sobre la información y las comunicaciones expresadas bien sea en imágenes, voz o en datos que sean transmitidos entre las instituciones del Estado, entre las misiones o entre Venezuela y otro país en función de los intereses del pueblo soberano.

Por otro lado, el Venesat-1 permitirá cubrir todas aquellas necesidades nacionales que tienen que ver con telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de mensajes por Internet. Sobre todo en aquellos lugares que por poca densidad poblacional no se han desarrollado las empresas de telecomunicaciones comerciales.

El nuevo satélite, proporcionará la posibilidad de ampliar la transmisión de canales de radio y televisión, a 24 canales tanto de uno como de otro, con fines educativos y culturales con alcance regional.

Dará el necesario soporte de conectividad de acceso a internet a los Infocentros y a los Centros Bolivarianos de Información y Telemática en zonas sin cobertura por las redes convencionales de telecomunicación, permitiendo llegar a las zonas rurales más apartadas de Venezuela.

Otro de los beneficios que traerá la puesta en funcionamiento del Satélite Simón Bolívar es la consolidación de programas sociales vinculados a la educación y a la medicina.

A través de la teleeducación, cualquier ciudadano podrá tener acceso a programas educacionales sin necesidad de estar físicamente en un salón de clases, llegando a un gran número de estudiantes a la vez, mediante tecnologías de telecomunicación por satélite.

Y por otro lado, este proyecto va a enriquecer el saber de los venezolanos, permitiendo las clases a distancia y el intercambio académico satelital con universidades del mundo, abriendo así espacios para un nuevo concepto educativo.

Con relación a la medicina, se podrán transmitir y recibir radiografías, ultrasonidos, resonancias magnéticas, mamografías, etc., de personas que se encuentran muy lejanas de los centros primarios de atención en salud. De tal forma que el tratamiento de una persona que se encuentra en un pueblo rural podrá recomendarse en forma inmediata sin esperar que este paciente se desplace desde su lugar de residencia hasta la ciudad más cercana.

 

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